En Espolla se encontraba el bar Farriol, un bar con más de 30 años de trayectoria profesional y del que siempre se ocupó Josep Vicenç y su hijo, Carles Vicenç.
El bar Farriol era conocido por el trato familiar y las comidas caseras que se hacian, como los canelones, el arroz, la paella, ternera con setas, pies de cerdo, caracoles, jabalí, pescado fresco, sepia con guisantes,..., estos últimos por encargo.